11. HISTORIA DEL TENIS
(extraído del libro "Tenis" Tomo I editado por el C.O.E.)
PREÁMBULO
A la hora de escribir sobre la Historia del Tenis surge una seria duda: ¿por dónde empezar?
Es de sobra conocido que el tenis, tal como se practica hoy en día, data de finales de siglo pasado. Se puede entonces pensar que se trata de un deporte relativamente joven. Pero al iniciar las investigaciones, consultar libros y archivos, visitar museos y antiguos clubs deportivos, van apareciendo escritos, pinturas, grabados con personajes practicando un deporte tan similar al nuestro, que despierta la curiosidad e incita a recorrer el mismo camino que otros autores han recorrido ya antes.
Al entrar en todo este mundo apasionante, se descubre que existen otras maneras de contemplar el tenis. Su versión actual, el dramatismo de la competición, su extraordinaria carga económica y social pierde importancia, a la vez que gana en tradición. Por eso el tenis, desde su verdadera perspectiva, debe considerársele como un deporte y, a la vez, como una obra de arte.
INTRODUCCIÓN
El tenis es uno de tantos juegos de pelota cuyos orígenes se pierden en la oscuridad de los tiempos.
Los juegos de pelota constituían una parte tan importante de la vida en las antiguas civilizaciones como en el época actual. En su versión más primitiva, se originan en la celebraciones religiosas de acción de gracias. Tras la batalla, los guerreros celebran su victoria lanzándose entre sí el objeto más preciado capturado al enemigo: su cabeza. Eventualmente, la cabeza va a verse sustituida por objetos similares en volumen y tamaño.
En los ritos de primavera para pedir la lluvia, se ofrecen frutos en sacrificio a los dioses de la fertilidad y, en su defecto, pequeños objetos redondos, piedras quizá, que resultarán a su vez reemplazados por la pelota.
En todas estas ceremonias religiosas, es al principio el oficiando o sacerdote el encargado de manejar los objetos de culto.
Posteriormente será el pueblo quien participe directamente en ellas y, a la vez que realizan sus peticiones o sus acciones de gracias, van a verse atrapados lógicamente por el lado lúdico del culto.
Como no existe diversión sin competir, es natural deducir que pronto se inventan algún tipo de normas sencillas para dar a sus ejercicios alguna razón de ser. ¡Ya han nacido los juegos de pelota!
EGIPTO
La ilustración más antigua que se conoce sobre los juegos de pelota data de más de 2.000 años a. de C. y se encuentra en Egipto, en la tumba de Beni Asan.
Otro testigo gráfico se encuentra a la entrada del sepulcro de Hattor, en el templo de Dir-er-Bahari. Este mural, que puede situarse alrededor de 1.500 a. de C. muestra a Thotmes III. Frente al rey y representados a escala inferior, se encuentran dos sacerdotes preparados para recoger la pelota cuando el rey la golpee.
GRECIA
Los griegos rendían un culto absoluto a la belleza del cuerpo humano y utilizaban, entre otros medios, los juegos de pelota para mantenerse en óptimas condiciones físicas. Existen múltiples pruebas de ello, que van desde la pelota de cuero de 75 cm. de diámetro, cosida con cordel y rellena de serrín, encontrada en Tebas, hasta la estatuta erigida en honor de Aristón de Caristos, entrenador de pelota de Alejandro Magno, que aún se conserva en el muro de Temístocles; sin olvidar los escrito de Homero, Sófocles, Ateneo, Eustaquio de Tesalónica... y las historias sobre Alejandro y su afición a la pelota.
De cualquier modo y a pesar de su popularidad, la pelota no pasó de ser un juego de gimnasio, sin alcanzar la categoría de deporte, ya que no fue incluido en el Juegos Olímpicos de la antigua Grecia.
A los juegos de pelota, los griegos los denominan genéricamente ?Sphairistikè?. Más tarde, en 1873, el mayor Wingfield utilizará esta palabra cuando patente su juego de tenis.
ROMA
Cuando Roma invade Grecia, se ve a su vez conquistada por los helenos, Religión, literatura, artes.. van a constituirse en una prolongación de las de la sociedad ateniense.
Esta influencia se extiende también a los usos y costumbres de la vida diaria. Por tanto, también en Roma existen los baños o termas y también se juega en ellos a la pelota.
Hay que recurrir al autor italiano del siglo XVI, Hyeronimus Mercurialis y al propio Marcial para conocer algo sobre las normas de los juegos romanos de pelota.
El cordobés Marcial alcanzó el éxito y la fama como escritor en Roma. En sus Epigramas cuenta que los baños abrían a las diez de la mañana, pero la ?gente bien? acudía a partir de mediodía. Describe cuatro juegos y los denomina: follis, pila trigonalis, pila paganica y harpastum.
Además de Marcial, numerosos autores latinos hacen referencia a los juegos de pelota: Plauto, Horacio, Ovidio, Petronio, Séneca...
Galeno, uno de los primeros autores de escritos médicos, recomienda, ya en el siglo II a. de C., hacer ejercicio jugando con una pelota pequeña.
Señala también Galeno que jugar a la pelota ejercita todas las partes del cuerpo, incluso los ojos. Por ello recomienda a los médicos que lo aconsejen como terapéutica en la convalecencia de sus pacientes.
Galeno, fiel seguidor de sus propios preceptos, dio buen ejemplo de la bondad de sus teorías viviendo hasta los cien años.
EL CRISTIANISMO
En el años 313 d. de C. el emperador Constantino se convierte al cristianismo y el Imperio Romano adopta oficialmente esta religión.
A partir de este momento, los edificios y rituales paganos se adaptan a las nuevas costumbres. Los templos se convierten en iglesias y las ceremonias de Primavera en celebraciones de la Pascua; junto con ellos, muchos de los juegos de pelota sufren también la transformación.
OTRAS CULTURAS
La expansión de las culturas griegas y romana, de la mano de sus comerciantes y guerreros, supone también la expansión de los juegos.
Alejandro Magno en Oriente Medio y Julio César al norte y oeste de Europa, son los principales protagonistas de la pelota, a través de la influencia greco-romana sobre la sociedad de los pueblos conquistados por sus ejércitos.
El emperador bizantino Teodosio II, español de nacimiento, construye una pista de pelota en Constantinopla.
En España, Francia e Italia existen restos e información escrita sobre los juegos.
También constituyó el pasatiempo preferido de algunos príncipes orientales, sobre todo en Persia y en la India. Hasta de China llegan noticias de un juego, muy común en el Lejano Oriente, que consiste en golpear con palas una pelota con una cola de plumas. Este mismo juego recibió en Inglaterra el nombre de ?Badminton? porque lo practicaban en la mansión del mismo nombre perteneciente al duque de Beaufort, su importador.
AMERICA
Es asombroso el número de coincidencias existentes entre el antiguo Egipto y las civilizaciones indígenas, sobre todo de Centro y Sudamérica. Aztecas, mayas y toltecas en México, y los incas en Perú.
La construcción de pirámides a ambos lados del Atlántico y la similitud en sus escritos, que representan con jeroglíficos muy parecidos, conceptos fundamentales de la vida diaria y hasta sobrenatural, constituyen un misterio e inducen a creer que, de alguna manera, existió algún tipo de contacto entre estos pueblos. No debe, por tanto, extrañar la existencia de ?Tachtli?, juego practicado por los pobladores del México precolombino. Este juego tenía reminiscencias religiosas y simbólicas. Ambos lados contendientes estaban separadas por un tapiz, que realizaba la misma función que la red en el tenis actual.
Los indios norteamericanos , principalmente las tribus de iroqueses, juegan también con la pelota y raqueta a un deporte que ellos denominan ?Baggataway? y al que los conquistadores franceses rebautizarán como ?Crosse? por su similitud con el juego de ?La Crosse? practicando principalmente en Francia.
LOS INVASORES
Con las invasiones de los pueblos del norte de Europa llega a su fin el Imperio Romano.
La sociedad europea, en pleno proceso de cambio, no se encuentra en circunstancias muy favorecedoras para el juego y la diversión. En los primeros tiempos de la sociedad medieval solamente los juegos paramilitares (torneos, justas, etcétera) gozan del favor general.
Las primeras noticias escritas que se producen tras el paréntesis que supone la baja Edad Media provienen de España, concretamente de San Isidoro, arzobispo de Sevilla en el siglo VIII, que habla en su ?Etimología? de la ?pila? (pelota). Explica que debe rellenarse de pelo, preferiblemente de jabalí, y especifica cuál debe ser su peso exacto.
Sesenta y cinco años después los musulmanes invaden la península ibérica.
LOS MUSULMANES
En la religión musulmana, por su origen en Oriente Medio, se practican los ritos religiosos de fertilidad en las celebraciones de primavera. Entre ellos también se incluyen los juegos de pelota.
Se populariza entre los persas el ?Ciogan? o ?Tchigan? que se juega con una raqueta pequeña encordada ?con tripas curtidas de animales, entrecruzadas en forma de red? (según Cinnamus, siglo XII), y que es con toda seguridad, el antepasado directo del juego francés de la ?Chicane? o ?Jeu de Paume? (juego de la palma de la mano), que lo es a su vez del tenis, tal como se practica hoy en día.
El filósofo islámico Avicena, nacido en Andalucía, describe dos tipos de ?Kora? o ?Ciogan?, el grande y el pequeño. El grande se practica al aire libre y el pequeño en espacios cerrados. Exactamente corresponde al concepto francés ?longue paume? y ?courte paume?.
Al trasladarse los mahometanos en dirección hacia el oeste, llevan consigo, al igual que griegos y romanos en el pasado, sus costumbres a través del norte de Africa, a lo largo de la costa mediterránea.
ESPAÑA
En el año 711, los musulmanes cruzan la franja del mar que les separa de Europa e invaden el reino visigodo de la península Ibérica. Rápidamente toman posesión del territorio y llegan hasta el sur y oeste de Francia.
Una vez establecidos firmemente en la Península, las costumbres mahometanas se extienden también a la parte de Francia bajo su dominio.
Con ellos, la cultura islámica con sus celebraciones de Primavera van a verse rápidamente asociadas en la mente de los cristianos españoles con sus fiestas de Pascua. Ambas se celebran en la misma época del año y ambas simbolizan la idea del renacimiento.
Se puede llegar más lejos en la deducciones y pensar que los ritos de la fertilidad, paganos en primer lugar e islámicos posteriormente, al coincidir con las fiestas de Pascua, fueron asumidos por la Iglesia, que siempre ha seguido la política de incorporar a su liturgia las ceremonias religiosas que encontraba arraigadas firmemente en el pueblo y que eran susceptibles de adaptación a las propias.
En esas circunstancias, va a producirse una vez más en nuestro país el punto de encuentro y simbiosis de diferentes culturas.
La invasión de la península Ibérica por los musulmanes no va a suponer interrupción alguna en el devenir de los juegos de pelota, ya que las dos sociedades, cristiana y mahometana, eran tan interdependientes que intercambiaron sus costumbres y sus juegos. Así se confirma en el ?Libro de Apolonio? de autor anónimo, escrito entre los años 1230 y 1250.
El rey Apolonio, destronado y perseguido por Antíoco, huye en un barco para salvar su vida; naufraga y se presenta, convertido en mendigo, en el palacio del rey Arquitrates. Arquitrates se encuentra jugando a la pelota con un grupo de amigos. Apolonio se les une y demuestra su calidad. Arquitrates pide a los otros jugadores que se retiren y lo dejen jugar solo con Apolonio.
La técnica de Apolonio es tan depurada, que todos los presentes reconocen su rango de rey y ofrecen un banquete en su honor.
La lectura de las últimas estrofas del ?Libro de Apolonio? puede inducir a creer que el juego de pelota era propio de la aristocracia en la España medieval.
Sin embargo, estas teorías pierden sentido en cuanto se repasa el ?Código de las Siete Partidas? de Alfonso X el Sabio (1265). De entre las páginas que dedica a la legislación de los juegos de pelota, se pueden sacar conclusiones que clarifican su carácter popular.
Uno de los decretos del rey Alfonso condena por asesinato sin atenuantes a quien mate a un viandante de un pelotazo en un lugar concurrido, ?porque fue a jugar en lugar donde no debía?.
Este artículo, junto con el que amenaza con tres años de suspensión a los clérigos que jueguen en público, se paren a mirar o hablar con los jugadores, revelan que la pelota no era práctica exclusiva de la aristocracia.
Tanto de ?Apolonio? como de las ?Cantigas? se desprenden una serie de detalles que ayudan a descubrir algunas de las características de los juegos de pleota medievales en España.
- Se jugaba individualmente o por equipos.
- Utilizaban artilugios diferentes para golpear la pelota (palos, vergas y cañas) en el mismo tipo de juego.
- Se golpeaba la pelota con cualquiera de los anteriores instrumentos y se recogía con la mano.
- Igual que en los juegos romanos, dejar caer la pelota significaba la pérdida del punto.
- La pelota, con costuras de cordel, era muy dura, tanto que se podía matar a una persona de un pelotazo, tal como se condena en las ?Siete Partidas?.
En una miniatura que aparece en una página de las ?Cantigas? se ofrece testimonio gráfico de los juegos. En ella se observa a cinco jóvenes muy elegantes. El primero de ellos, a la izquierda, viste una túnica roja que ha dejado caer hasta la cintura, por el calor o para disfrutar de mayor libertad de movimiento. El segundo joven, con túnica morada, sujeta la pelota con los dedos, listo para lanzarla al bateador. Los otros tres jugadores se encuentran en posición de recibir.
Las ?Cantigas? se cantaban acompañadas de música arábigo-andaluza, con la métrica denominada ?jarcha?, original de la poesía arábiga.
LA IGLESIA
La asociación de la Iglesia con la pelota, como símbolo de los primitivos ritos paganos de la fertilidad, data, como ya se ha dicho, de los primeros tiempos del cristianismo.
La Iglesia adaptó estas celebraciones, cambió ligeramente su significada, las convirtió a los usos cristianos y las relacionó estrechamente con las ceremonias de la Pascua. De esta simbiosis parte el subsiguiente desarrollo de los juegos de bate y pelota, que los mismos eclesiásticos popularizaron hasta límites ciertamente insospechados para ellos. En los albores de la Edad Media existen, por tanto, todavía numerosos rituales eclesiásticos en los que interviene la pelota como un objeto más del culto.
Manuscritos franceses de los siglos XII y XIV revelan que era uno de los pasatiempos predilectos de abades, monjes, curas y seminaristas, que lo practicaban en los monasterios porque allí disponían de claustros especiales para ello.
Mientras tanto, el pueblo se dedicaba a lo que puede considerarse como una forma primitiva del tenis al aire libre, impulsando la pelota con la mano. Existían muy pocas reglas y variaban considerablemente de uno a otro lugar.
A pesar de su condición religiosa y popular, y quizá debido al acaloramiento de la competición, muchas veces el juego era brutal y la violencia frecuentemente conducía al derramamiento de sangre e incluso a la muerte.
Para regular su práctica, varias corporaciones eclesiásticas y estatales publicaron diversos edictos.
El Concilio de Sens, en 1185, prohibió a ?todos los sacerdotes y todo aquel en posesión de las Santas Ordenes, jugar al tenis sin recato, en camisa y con ropas indecentes?.
NACIMIENTO DEL ?JEU DE PAUME?
A finales del siglo XIII se jugaba con menos rudeza. La introducción de normas, dentro y fuera del terreno de juego, contribuyeron a su refinamiento. Las reglas, de una simplicidad total, distinguen los juegos en los que se golpea la pelota con bates y palos de gran tamaño de los que se la impulsa con pequeños instrumentos o simplemente con la mano. Este último va a alcanzar mayor popularidad en ese momento, debido a la menor necesidad de espacio para practicarlo (salas, plazas, terrenos reducidos) y a la mayor duración del punto, al ser más fácil mantener la pelota en juego, sin tocar el suelo si se la impulsa con la mano, lo que resulta mucha más entretenido para practicantes y espectadores.
En Francia, el juego empezó a ser conocido con el nombre de ?Jeu de Paume? (juego de la palma de la mano), mientras que en Inglaterra lo llamaban ?Royal o Real Tennis? (al ser jugado por los reyes y la aristocracia) o simplemente ?tennis?, con una gran variedad de ortografías.
Al ?Jeu de Paume? jugado al aire libe empieza a conocérsele por ?longue paume? (palma larga), mientras que a la variedad practicada en espacios cerrados la denominan ?courte paume? (palma corta). Con el paso del tiempo la palabra ?courte? se convertirá en ?court? que es el nombre que franceses e ingleses dan a la pista de tenis y que en realidad significa ?corta?.
ORIGEN DE LA PALABRA TENIS
Todo lo descrito anteriormente evidencia que los juegos en los que se impulsa o golpea una pelota con la mano o por medio de algún artilugio (palos, bates, guantes, redes, raqueta, etcétera) tienen antepasados comunes.
A tenor de lo ya dicho, se pueden ir descubriendo los inicios del baseball, hockey, cesta-punta, volley-ball, etcétera. Incluso hemos visto, por lo que se cuenta en documentos de la época, que algunos de estos juegos eran una mezcla de todos ellos.
A una gran mayoría de estos deportes se les denomina en sus inicios de una manera común. Es la palabra utilizada por los participantes, al poner la pelota en juego, para asegurarse de que el contrario estaba preparado. Se trata de la voz francesa ?teez?, en su versión aún más antigua: ?tenaz?, equivalente a la actual ?tennez?, que significa: ?tenga usted?.
Por tanto, a la palabra tenis se le atribuye un origen francés, aunque derivara a la fonética actual a causa de la pronunciación inglesa, que es la que prevaleció a través de los años.
Todo juego de pelota en el que se utilizaba esta fórmula de cortesía se agrupaba en el vocablo ?teez? o ?tenaz? y posteriormente ?tennis? (tenis en su ortografía castellana).
FRANCIA E INGLATERRA
Aunque de muy diversas maneras perdura la afición a la pelota en los países que estuvieron bajo el dominio romano y posteriormente de la Iglesia, es en Francia e Inglaterra donde el tenis va a arraigar, crecer y llegar a extenderse por todo el mundo. Ambos países, a través de sus alianzas o sus guerras, van a configurar la historia de nuestro deporte.
Ya se ha visto cómo en un principio se juega en monasterios y conventos, pero pronto se empieza a practicar en el campo libre, en los fosos de los castillos y, de allí, resulta lógico su paso a los palacios.
El primer rey francés del que ciertamente se sabe que era jugador de pelota es Luis X, afición que le costó la vida, ya que, según las crónicas, en 1316, tras jugar una partida, bebió un cuenco de agua muy fría y murió esa misma noche de una congestión.
Sus sucesores Juan II, Carlos V y Carlos VI continuaron practicando con mayor o menor fortuna y construyendo pistas por todo el país.
Durante el reinado de Carlos VII aparece en Francia la primera jugadora de tenis, Margot. Un periodista que la ve jugar escribe en 1427: ?Es joven, entre 28 y 30 años, juega a la Paume mejor que nadie lo ha hecho hasta ahora. Juego con vigor, es hábil y conoce todos las tretas del juego exactamente igual que cualquier hombre?.
La popularidad del tenis presentaba un inconveniente a los ojos de los reyes y gobernantes medievales; distraía al pueblo de otros deportes más marciales como el tiro con arco. Así que, mientras los reyes y en la cortes continúan jugando con creciente intensidad, se prohibió a las clases más humildes, aunque aparentemente con poca efectividad.
Felipe V de Francia fue el primero en prohibir ?todos aquellos juegos que no contribuyan al aprendizaje del varonil arte de las armas?.
En Inglaterra, Enrique III, en 1365, decreta: ?Fomentar el tiro con arco, destreza útil en tiempo de guerra, y prohibir, bajo castigos muy severos, los juegos vanos, tales como los de pelota?.
Sin embargo, años más tarde y tal como lo describe Shakespeare en su obra Enrique V, el rey recibe de regalo del Delfín francés unas pelotas de tenis, junto con el consejo de emplear su tiempo en distraerse en vez de hacer la guerra a sus vecinos.
Prohibición tras prohibición en Francia e Inglaterra con el advenimiento al trono de cada rey.
Prohibición tras prohibición, pero nadie puede impedir que el tenis se practique y la avalancha de apuestas, según los libros de contabilidad de las distintas tesorerías reales, demuestran la popularidad de la pelota, practicada también entre la clase trabajadora.
LA EDAD DE ORO
El acceso al trono de los reyes de la casa de Angulema en Francia y los Tudor en Inglaterra, marca el inicio de la Edad de Oro del tenis, que perdurará durante los siglos XVI y XVII.
En Francia, Francisco I, Enrique II, Carlos IX y Enrique IV fueron todos ellos entusiastas jugadores. Era el juego de moda en la corte y, a pesar de continuar prohibido para el ciudadano ordinario, se practicaba masivamente en todo el país.
Francisco I convirtió bajo su reinado a la Paume en el juego nacional. Jugaba al tenis desde su juventud y era tanta su afición que, para poder jugar siempre que lo deseara, construyó pistas en todas sus residencias.
A Francisco I le sucedió Carlos IX, con sólo 10 años de edad. A Carlos puede considerársele como el jugador de tenis más precoz y posteriormente el más asiduo. Carlos era perezoso, débil y melancólico. Pero, según el embajador de Venecia en París, ?apasionadamente aficionado al tenis y a montar a caballo?.
Quizá por esa razón concedió, en 1571, a los profesionales del tenis un Estatuto para constituirse en gremio. Originalmente pertenecían al de los fabricantes de raquetas y cepillos, pero en determinado momento del siglo XVI se separan, establecen su propia corporación y se hacen llamar ?Maîtres Paumiers Raquetiers? (maestros profesionales y constructores de raquetas).
Los Estatutos establecen tres grados dentro de la profesión: aprendiz, asociado y maestro. El maestro podía regentar una pista, un salón de billar y emplear a un aprendiz. El aprendiz podía, al cabo de tres años, convertirse en asociado y, después de tres años más y tras haberse sometido a determinadas pruebas, alcanzar el grado de maestro.
También se dotaba a la Corporación con derechos exclusivos de manufactura de pelotas y raquetas.
Un gremio similar de profesionales, con sus Estatutos, se creó también en Florencia alrededor de 1550.
A finales del siglo XVI destaca la figura de Enrique IV. De origen navarro, accedió al trono francés tras una guerra civil. Jugó al tenis hasta casi cumplir 50 años. Construyó numerosas pistas para su uso personal, una de ellas en Fontainebleau, donde siglos más tarde jugaría Napoleón.
Durante el siglo XVI el tenis también vivió su época de esplendor en la Inglaterra de los Tudor.
En 1506 Felipe, archiduque de Austria, se hace a la mar desde los Países Bajos con destino a Castilla para tomar posesión del trono que le corresponde por su matrimonio con Juana la Loca. Se trata de Felipe I el Hermoso, padre de Carlos I (V de Alemania). Una tempestad le obliga a refugiarse en Weymouth. Huésped del rey de Inglaterra, intentan distraer su espera con partidas de caza y juegos de pelota. Según el cronista: ?El rey de Castilla jugaba con raqueta y daba al señor marqués de Dorset 15 puntos, porque los contendientes podían utilizar la mano o la raqueta si concedían puntos de ventaja?.
Pocos meses depués, Felipe el Hermoso murió como consecuencia de haber ingerido una bebida muy fría trans un partido de pelota.
Enrique VIII fue gran amante del deporte y especialmente del tenis, que practicó con asiduidad en su juventud. Como cualquier buen jugador de club era caprichoso y quisquilloso con su equipo. Llegó a tener hasta siete raquetas a la vez.
En 1552, para recibir la visita del emperador Carlos V, organizó grandes festejos, incluyendo partidos de tenis en los que también participó el propio Carlos.
Enrique VIII, gran aficionado, construyó un número considerable de pistas, cubiertas y al aire libe. Aunque con su muerte perdió un gran valedor, el tenis continuó siendo muy popular.
Le sucedió, tras ciertas vicisitudes, su hija Isabel II, que si bien no fue practicante, disfrutaba del tenis como espectadora.
La afición se extiende también a la clase estudiantil y trabajadora. En las pistas se juega igualmente a los dados y a los bolos. Corren las apuestas y constituyen fuente de conflictos.
Durante los siglos XVI y XVII, auténtica Edad de Oro del tenis, o de la Paume, además de en Francia e Inglaterra, aunque en tono menor, otros países europeos contribuyen al desarrollo del juego.
En Flandes se conoce a la Paume con el nombre de ?Kaetspiele? (juego de la ?chasse?) y en Italia se le llama la ?Corda?, que es el obstáculo que separa a ambos bandos contendientes. También se construyen pistas y se extiende el juego a través de Alemania, Suecia y diversos países centroeuropeos, como Hungría, Checoslovaquia y Austria.
El emperador Fernando I introdujo el tenis en la corte de Viena. Fernando era el hermano pequeño del emperador Carlos V y había aprendido a jugar en España, su lugar de nacimiento. También mandó construir pistas en Checoslovaquia. Concretamente en Praga, existe todavía el edificio que albergó la pista, edificada en 1568.
En España el tenis era conocido y practicado en los círculos reales. Antes que Felipe el Hermoso, Enrique I de Castilla había muerto en las misma circunstancias en 1217.
?A los 24 años de edad era de corta estatura, pero sano y de buena complexión, muy religioso y ejemplo de bondad y buenos modos. Comía bien, pero no bebía vino; se divertía cazando, por lo que estaba siempre en el campo; le gustaba viajar, y pasaba el resto del tiempo jugando al tenis y bailando.?
En el Alcázar de Madrid existía una pista que fue reparada y puesta a punto para él por el municipio. También le construyeron un corredor, desde el palacio a la pista, para hacerle más fácil el acceso.
El filósofo valenciano Luis Vives, preceptor de María, primera hija de Enrique VIII de Inglaterra y Catalina de Aragón, hace referencia en sus ejercicios de latín a las diferencias existentes entre los juegos de pelota practicados en Francia y en España.
También atestigua en sus ?Diálogos (1555) que la raqueta era una pieza difícil de encontrar.
La descripción de los juegos de pelota, sus reglas y normas sobre el atuendo en el siglo XVI han llegado hasta nosotros gracias al abate italiano don Antonio Scaino de Salò y su ?Tratatto del Giuocco della Palla?.
Antonio Scaino nació en Salò, y estudió y se ordenó sacerdote en la Universidad de Padua. Allí es donde descubrió y se constituyó en un gran experto de los juegos de pelota.
Su tratado describe con precisión hasta seis juegos similares, cuyas características los descubre como los antepasados más directos del rugby, fútbol, baseball, volley-ball y sobre todo del tenis (o ?Jeu de Paume?), del que Scaino dice ser su preferido. La lectura del libro resulta imprescindible para conocer y comprender la evolución de los deportes que atraen a las masas de hoy. Pero lo más importante en el momento de su publicación es que supuso la unificación en parte de las reglas bao un denominador común y estableció las bases para el desarrollo de los juegos de pelota en el futuro.
EL SIGLO XVI
La llegada de los Borbón al trono de Francia y de los Estuardo al de Inglaterra va a suponer, aunque no inmediatamente, el declive del tenis, que se producirá hacia la mitad del siglo.
A Luis XIII le enseñaron a jugar desde muy joven. Recibía clases regularmente de su profesor, Pierre Gentil. También se conoce el nombre de su otro entrenador, La Lande, porque Luis escribe al cardenal Richelieu quejándose de que se debe dinero a su profesor de tenis.
La gran popularidad del tenis empieza a hacer necesario otro libro de reglas. Las recogió otro profesional, llamado Forbet, en 1559. Luis XIV, el rey Sol, al acceder al trono a los cuatro años, ya había empezado a aprender a jugar al tenis y lo práctico con asiduidad hasta la muerte del cardenal Mazario. Fue entonces cuando, consciente de la carga que suponía el gobierno del Estado, empezó a jugar menos al tenis y más al billar, que no le ocupaba tanto tiempo.
Al cambiar las aficiones del rey cambian también las de la corte, y el tenis va a desaparecer prácticamente como juego de la aristocracia, iniciando así su decadencia en Francia.
Exactamente igual continúa el tenis gozando del favor popular en Inglaterra durante la primera mitad del siglo XVII.
El rey Jacobo (James) I recomienda a su hijo Enrique la práctica del tenis: ?Es el deber del rey ejercitar su maquinaria porque, con toda seguridad, el ocio la oxidará?. Su hijo siguió al pie de la letra las instrucciones y llegó a convertirse en el primer McEnroe de la historia, protagonizando escándalos y peleas en las pistas. También murió de una pulmonía tras un partido de tenis.
El segundo hijo del rey James I, el duque de York, que reinó más tarde como Carlos I, fue también muy aficionado y reconstruyó la pista que en Hampton Court había edificado Enrique Viii. El estallido de la rebelión de Oliver Cromwell y la consiguiente guerra civil no mermó su interés por el tenis, puesto que fue mientras estaba jugando cuando recibió un mensaje del Parlamento ordenando su destierro.
La ausencia del rey fue muy lamentada en Londres y los ingleses, con su humor característico, se referían a la ciudad como ?the court whitout a court? (la pista de tenis sin corte)
Carlos I fue finalmente decapitado y se instauró la república. Su presidente, Oliver Cromwell, no aprobaba el juego del tenis y frivolidades semejantes, destinando la mayoría de las pistas existentes a usos militares.
La corte, en su exilio francés, continuó jugando, Carlos y James, hijo de Carlos I, habían aprendido desde niños.
A la muerte de Oliver Cromwell se instauró de nuevo la monarquía. El años 1660 no sólo vio la restauración de los reyes, sino que, de la mano de Carlos II, también la del tenis como juego real. Carlos reconstruyó y restauró durante su reinado un sinnúmero de pistas. Durante la época de los Estuardo el tenis no sufrió ninguna legislación en contra de su práctica, únicamente se regularon las apuestas.
EL SIGLO XVIII
El declive del tenis, que se había iniciado al final del siglo XVII, continuó durante el siglo XVIII. Muchas pistas desaparecieron y otras se destinaron a usos que gozaban de mayor favor del público, principalmente teatros.
Aunque ya no atraía la atención de la aristocracia y de la corte, no debía suceder la mismo entre los estudiantes y los militares, puesto que, debido al cariz que iba tomando el juego (apuestas, trampas, peleas...), en 1708 se prohibió la entrada a las pistas a los estudiantes durante las horas de clase, así como aceptarles libros, cuadernos, etcétera, en prenda por sus deuda. En 1731 se prohíbe también el acceso a los militares.
Con el paso de los años, el número de pistas fue decreciendo. En 1767 había sólo 12 maestros profesionales en París y en 1771, debido a lo reducido del número de pistas, se prohibió por decreto el empleo de aprendices.
A causa del estado caótico de Francia bajo el reinado de Luis XVI, se reunió la Asamblea Nacional en el edificio del ?Jeu de Paume? y juraron no disolverse hasta que la Constitución del Reino se estableciera sobre bases más sólidas. El resto es de sobra conocido: la toma de la Bastilla, las ejecuciones, el reinado del terror...
La Revolución Francesa, que tuvo curiosamente sus orígenes en una pista, causó unos efectos tan devastadores en el tenis como en la aristocracia.
En Inglaterra el declive del tenis llega con el acceso al trono de los Hannover. Algunos de estos reyes dieron otros usos a las pistas de las residencias reales (cocinas, habitaciones para huéspedes, salones...).
También en Inglaterra empieza a asociársele con las apuestas, los tahúres y las reyertas.
En 1772, Joseph Fenn escribió un manifiesto de 45 páginas contra el tenis, que fue definitivo a la hora de su abandono por parte de las clases acomodadas.
Algunas de la frases de este escrito son realmente duras: ?Es un juego tan traicionero que resulta imposible el que un recién llegado juegue sin perder?.
?Este noble juego se ha prostituido hasta tal punto que, en vez de encontrar en las pistas personas de clase, sólo acuden a ellos los bribones.?
EL SIGLO XIX
El tenis en Francia ya no se recuperó tras la Revolución. Napoleón jugó ocasionalmente en Fontainebleau, pero como carecía de talento y no era precisamente un perdedor, abandonó eventualmente la actividad deportiva. Aun así mandó que las pistas de la Casa Real se mantuvieran siempre en buenas condiciones para la práctica del juego.
No sucedió así con todas ellas. Una fue demolida para construir la actual Opera de París y la de Versalles se convirtió en salón de banquetes.
En Inglaterra disfrutó el tenis de cierta reactivación durante el gobierno de la reina Victoria, con toda seguridad gracias a la afición de su marido, el príncipe Alberto. El real consorte no estaba obviamente muy dotado para el juego, puesto que la reina en sus diarios, cuando se refiere a las actividades deportivas de su esposo, escribe siempre que Alberto intentó (tried) jugar al tenis.
En España, tal como lo muestra Goya en su pintura, se juega únicamente a nivel popular, adoptando cada región diversas formas y diversas reglas.
La modalidad más parecida al tenis o ?Jeu de Paume? es el trinquete o pelota valenciana, practicada aún hoy en día y presenciada por numeroso público, sin que tampoco falten las apuestas.
También decae el tenis en el resto de Europa, quizá porque los reyes ya no juegan. Pero se empieza a hablar de otros reyes, los predecesores de Borg, McEnroe, Evert, Becker y Navratilova, los profesionales del tenis.
Parece ser que el francés Barcellon fue el mejor jugador de su tiempo. Posteriormente Edmond Barre fue también famoso por sus excéntricas apuestas y por proclamarse, en 1855, campeón del mundo, título que mantuvo hasta 1862 y que perdió ante el británico Thomkins, tras un partido al mejor de 14 sets, que duró 25 días.
De cualquier modo y a pesar de estos tímidos intentos, el tenis, aunque no muere del todo, sí languidece en espera de su resurrección definitiva.
LA EPOCA MODERNA
EL MAYOR WINGFIELD
En diciembre de 1873, un militar retirado del ejército de S. M. La reina Victoria, el mayor Walter Clopton Wingfield, reúne a sus amigos para presentarles un juego que decía haber inventado. Lo había bautizado con el nombre de ?Sphairistikè? y lo había patentado junto con los elementos necesarios para jugarlo. Todo ello venía incluido en una caja, que los agentes exclusivos del mayor vendían por cinco guineas. La forma de la pista era similar a la de un reloj de arena, la red medía 1,50 m. a la altura de los postes y 1,40 m. en el centro, la pelota era de goma y el tanteo lo tomó prestado del juego de ?racquets? (un set de 11 juegos). Muchas de las reglas del mayor se cambiaron en menos de un años. Por entonces el All England Croquet Club había ya adoptado el juego y el Marylebone Cricket Club se puso en la tarea de rescribir las reglas.
Todo ello porque el ?Sphairistikè? había tenido gran aceptación entre el público, al tratarse de un juego similar al croquet, pero más divertido y en el que todo la familia podía participar. Lo único que no gusta, el nombre, lo cambiarán algunos años después.
LOS PRECURSORES
Pero, ¿era realmente el mayor Wingfield el inventor de este nuevo y maravilloso juego? Al ir creciendo su popularidad hay personas que denuncian en los periódicos lo que obviamente consideran un fraude. Entre ellas, destaca el mayor Gem, que junto con su amigo español José Augusto Perera, ya llevaban varios años jugando al tenis en su jardín de Birmingham. Porque de eso es en realidad de lo que se trata, del juego del tenis, disfrazado con otro nombre.
Lo que realmente sucedió es que a bastantes personas se les ocurrió jugar a la Paume en sus jardines de distintos puntos de Gran Bretaña, pero solamente el mayor Wingfield vio las posibilidades comerciales del juego y lo patentó.
EL CROQUET, UN BUEN PADRINO
Durante las décadas anteriores, cuando la clase media de Gran Bretaña empezó a recoger los frutos de la revolución industrial, más y más gente se fue a vivir a las afueras de las ciudades, en casas con jardines que tenían espacio suficiente para jugar al croquet.
Con el auge de este juego los jardines empezaron a estropearse y los aficionados consideran la posibilidad de tener un lugar adecuado, por ejemplo en Londres, donde poder reunirse para jugar y volver a cultivar flores en el jardín.
En junio de 1870 encuentran un terreno de Worple Road, en Wimbledon, por el que pagan al año 50 libras de alquiler. Así nace el All England Croquet Club.
Debido al interés creciente por el tenis, pintan una pista en uno de los terrenos reservados para la práctica del croquet (1875).
En 1877, debido a la necesidad de comprar una apisonadora, organizan un torneo para recaudar fondos. ¡Ha nacido el torneo de Wimbledon!
LOS PIONEROS
Spencer Gore ganó el primer torneo de Wimbledon en 1877, sacando por debajo del hombro. A Gore le sucedieron los hermanos Renshaw, Ernest y William, al que se considera el inventor del remate. Los gemelos Renshaw dominaron en Wimbledon durante una década y fueron realmente las primeras estrellas del tenis. Willie era muy rápido, golpeaba la pelota al subir, sacaba por arriba del hombro y aterrorizó a sus oponentes con el remate.
En 1880 ya hay establecido una especie de circuito, jugándose torneos también, además de en Wimbledon, en Edimburgo y en Eastbourne.
Es una mujer, Mary Outerbridge, quien introduce y desarrolla el tenis en los Estados Unidos.
Cuando se encuentra de vacaciones en las Bermudas, en 1874, ve jugar por primera vez al tenis. De familia muy influyente y adinerada, construye una pista en el Staten Island Cricket and Baseball Club. Los Outerbridge y los Dwight fueron los promotores del tenis en los Estados Unidos.
Mientras tanto, al acabar la era de los Renshaw, el interés público por el tenis empieza a desvanecerse en Inglaterra. Ya desde sus inicios se hace evidente que el juego necesita estrellas.
Otra pareja de hermanos acude al rescate: Reggie y Laurie Doherty, que dominaron el tenis todavía más que los Renshaw y constituyeron una pareja de dobles invencible.
LA COPA DAVIS
En 1899, Dwight F. Davis, un joven estudiante de la Universidad de Harvard, aficionado al tenis, tuvo una idea brillante y se puso en contacto con la LTA (?Lawn Tennis Association?, Federación de Tenis de Gran Bretaña) ofreciendo un trofeo a disputar entre una selección de jugadores de ambos países. Lo denomina International Championship Cup. El trofeo es una copa enorme de plata, que pesa 6,2 kg. y que entonces se valora en unas 1.000 libras esterlinas. Los británicos aceptan el desafío, pero llaman al torneo la Copa Davis.
La primera edición se disputa en el Longwood Cricket Club de Boston, en agosto de 1900. La confrontación se amplió rápidamente a otros países. Al año siguiente fueron invitados Australia, Nueva Zelanda, Africa del Sur, Canadá y la India.
La primera Copa David la ganaron los Estados Unidos.
LA CHALLENGE ROUND
Tanto el campeonato de Wimbledon como la Copa Davis se disputaban por el sistema de ?challenge round? que significa literalmente ?ronda de desafío?.
El vencedor del torneo del año anterior jugaba únicamente el partido final, contra el ganador de una prueba en la que participaban todos los demás jugadores inscritos. Este ganador obtenía así el derecho de retar al campeón en una ?challenge round?.
El sistema se abolió en 1912 para los torneos masculinos y en 1919 para los femeninos.
Se mantuvo, sin embargo, en Copa Davis hasta 1971.
EL PARÉNTESIS DE LA GUERRA
La supervivencia del tenis, tal como ya sucedía en la Edad Media, se vuelve a ver amenazada por la guerra, entre 1914 y 1918, que se cobra una víctima entre sus campeones, Laurie Doherty. El ?Times? le dedica en su necrológica el mejor elogio que se puede hacer de un deportista: ?Jugó al tenis con el espíritu con el que un caballero inglés piensa que se debe competir?.
En 1919, el All Englan cambia su ubicación a unos terrenos en Church Road, que se donde se encuentra actualmente. El tenis, que cada vez es más popular, necesita de mayor espacio.
El torneo tras el armisticio, paradójicamente, no lo gana ningún inglés. Los campeones fueron el australiano G. L. Patterson y la francesa Suzanne Lenglen.
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soy fan de sharapova!!! lo que me gusta de ella es que conoce el negocio del tenis, muchos jugadores no se dan cuenta tal vez que el tenis es un deporte para aprovechar y mostrar tu apariencia. tambien se gana mucho en eso, yo como jugador de club estoy pulcro en la cancha, da una referencia de ...
Sin comentarios Escrito por GustavoLeer todo
\r\nUna de las cosas mas importantes que tienes que tener en cuenta es comprender que debes esforzarte para ello, los jugadores profesionales han trabajado duramente para conseguir sus objetivos. \r\nA continuación te dare algunos tips que puedes poner en practica hoy mismo, presta atencion ...
1 comentarios Escrito por Jose Luis AnzorenaLeer todo
Dependiendo de los saques y restos realizados o recibidos, podrás comenzar la jugada de una forma u otra. En pocas palabras, el saque y el tiro que realizas después; y el resto y el tiro que realizas a continuación. Así pues, tienes que aprender a jugar estos dos primeros tiros de forma correcta ...