NUTRICION
BASICA EN DEPORTE
Dr.
Bram Van Dam
INTRODUCCIÓN
Actualmente, debido a la pobreza en nutrientes de
los alimentos a causa de los procedimientos de cultivo
modernos, a los métodos de procesado industrial,
y al hecho de que estamos expuestos a más factores
oxidativos ambientales y de estrés psíquico
que en la antigüedad, los alimentos por sí solos
no pueden cubrir la demanda de micronutrientes, solicitada
por nuestro organismo para mantener la salud.
En deporte de alto rendimiento hay que tener en cuenta,
además, un factor añadido de estrés
físico y psíquico, lo que provoca una
oxidación y un consumo de sustancias esenciales
mayor que la producida en la población normal,
circunstancia que debe ser cuidada con atención
por los deportistas.
Una alimentación equilibrada combinada con
una suplementación adecuada de vitaminas, minerales
y demás micronutrientes ayudará, no sólo
en el logro de un rendimiento deportivo óptimo,
sino en la prevención de lesiones innecesarias
y como apoyo en la recuperación de las ya existentes,
además de evitar problemas de salud general
asociados.
FISIOSAN S.L. le ofrece una amplia gama de suplementos
nutritivos que, unido a sus esfuerzos, le ayudarán
a conseguir sus objetivos.
DIETA BÁSICA SANA
¿Qué es una dieta sana?
Es una dieta que proporciona niveles óptimos
de nutrientes para el mantenimiento y regeneración
del organismo, y bajos niveles de alimentos perjudiciales
para la salud. Todo lo que ingerimos a lo largo del
día representa una medicina o un tóxico
en potencia para nuestro organismo.
Una alimentación equilibrada tiene una amplia
base de hidratos de carbono complejos (cereales integrales,
pan, pasta, arroz integral, patatas, legumbres, etc),
mucha fruta y verdura (contienen fibra, vitaminas y
minerales), aceites vegetales no refinados y pescado
azul. Alimentos como los lácteos, la carne y
los huevos han de ser ingeridos de forma eventual.
Otros, como el azúcar o los alimentos procesados
industrialmente y las grasas saturadas, deben ser evitados,
como veremos más adelante.
Alimentos recomendables
Obligados
Frutas completas y zumos naturales no ácidos.
4 Raciones diarias.
Verduras y hortalizas crudas, al vapor, al horno (de
hoja verde, todo tipo de coles, raíces, etc).
1 Ración cruda (ensalada) y otra cocinada al
día, como mínimo.
Cereales integrales, al menos en un 70% de los totales
ingeridos (arroz, trigo, avena, centeno, mijo, cous-cous,
pasta, pan, etc) Legumbres (soja, lentejas, garbanzos,
judías, guisantes, etc). Tofu, seitán.
2 Raciones diarias.
Germinados (brotes de soja, de alfalfa, de trigo, etc).
2/3 Veces semanales.
Semillas y nueces (en poca cantidad). 2 Veces semanales
o más.
Aceite de oliva virgen prensado en frío, aceite
de lino. Diario.
Pescado azul de aguas frías (salmón,
arenque, sardinas, boquerones, caballa, trucha de río)
Se puede sustituir por una cucharada diaria de aceite
de lino. 2/3 Veces semanales.
Agua mineral y zumos (3:1). 8 Vasos grandes al día
(entre los dos).
Opcionales
Lácteos (mejor olvidar la leche de vaca; la
leche de cabra es más digestiva.) Es mejor tomar
productos fermentados como yogur biológico (con
bifidobacterias, etc) y quesos frescos (mejor de oveja
o cabra). 1 Ración diaria, máximo.
Carnes biológicas (mejor de caza o no estabuladas).
Evitar el cerdo. 1 Vez cada 10 días.
Huevos biológicos. 2 A la semana.
Se recomienda que todos los alimentos procedan de cultivos
o cría biológicos, en la medida de lo
posible, debido a la ausencia de pesticidas, metales
pesados, antibióticos, hormonas y otras sustancias
tóxicas, en su interior.
* Alimentos perjudiciales
Limitar su consumo al máximo, ya que, no sólo
no aportan ningún nutriente, sino que provocan,
tarde o temprano, trastornos en la salud. Son:
Azúcar refinada y dulces.
Grasas saturadas (de procedencia animal) y grasas “Trans” o
hidrogenadas (margarina, bollería, aceites refinados,
etc).
Sal en exceso.
Embutidos (a excepción del jamón ibérico
de bellota, en pequeñas raciones).
Harinas blancas refinadas (pan blanco, pasta blanca,
etc).
·
Productos procesados industrialmente (productos preparados,
precocinados, enlatados, en conserva) con conservantes
o colorantes químicos.
Carne roja y aves, en exceso (más de una vez
por semana). Procurar que la carne sea de origen biológico
o de caza. En especial, evitar el cerdo y la grasa
animal.
Tabaco y alcohol (sí se recomienda una copa
de vino tinto bueno, diaria).
DIETA BASICA SANA
A continuación, exponemos una dieta básica
equilibrada, que puede servir como modelo:
1. Líquido
Bebe mucho, en cantidades pequeñas repartidas
durante todo el día y entre comidas, un mínimo
de 2,5 a 3 litros, entre agua y zumos de fruta, en
una proporción de 2/1. Hay que evitar el café en
lo posible, los refrescos con cafeína y gaseosas.
Evitar la leche de vaca o no superar más de
un vaso al día.
2. Desayuno
Fruta, zumos naturales, cereales integrales (muesli)
con yogur Biológico, pan integral con aceite
de oliva y tomate. Algo de queso (mejor fresco), frutos
secos, malta, infusiones, achicoria. Leche de soja.
3. Almuerzo
Fruta, pan integral (bocadillo) con queso, aceite
de oliva, tortilla española o francesa, tomate,
boquerones, etc.
4. Comida
Verduras crudas (ensaladas) y cocinadas, arroz integral
y cereales integrales (cocidos o en brotes), cualquier
tipo de pastas (integrales), legumbres cocidas o en
brotes (como lentejas, garbanzos, soja, etc.). Tofu,
seitán. Pescado (mejor azul), carne de cordero
(sin grasa) o de pollo de granja, pato o pavo, hasta
dos veces a la semana. Huevos de granja, pero no fritos.
Nunca carne de cerdo ni embutidos: como única
excepción: jamón serrano de bellota o
de York. Patatas, fruta.
5. Merienda
Yogur con fruta, plátanos, frutos secos, infusiones
6. Cena
Más o menos como la comida, también
sopas o hervidos de verduras, etc. Pan integral.
Esta información incluida por cortesía
de Mariano Peinado (Mariano Peinado Tennis University),
y de Fisiosan .
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